Una torrá de carn para todos, juegos infantiles y bingo popular (se cumplió la tradición y ganó la primera manga un "novato", ¡felicidades, Antonio!... y, por cierto, la "coca de la suerte" dejó de hacerle efecto a Verónica y acabó haciendo efecto gastronómico en el estómago de José Luis, ¡bon profit!) fue el programa de actos preparado para la velada.
Hay que decir que la carne estaba estupenda y que funcionó a la perfección la distribución de mesas. Javi diseñó un kit de productos de cerdo personalizado al que no le faltaba de nada (¡con su pancetita y todo, oiga!) . ¡Buena primera gestión, president!. Mención especial merecen los azafatos Alberto y Verónica que ayudaron de manera impagable. Parecía aquello el "Buffette Penyeta Center" ¡Gracias!.
En cuanto a las piñatas los niños lo pasaron en grande y demostraron que "dando la vara" no hay quien les gane. Bien es cierto que, en la última piñata, un equipo de adultos (Pepi y MªAngeles) con más ganas que maña todo hay que decirlo (teníamos el número de la Samur preparado aunque ellas no lo sabían) intentaron dejar a la comisión adulta a la altura... ¡y lo hicieron! pero la piñata estaba maliciosamente trucada y se llevaron un baño de harina del que todavía están recuperándose en la ducha. Per maneguetes. Por cierto, regaleu-li un megáfono a Julio. ¡Qué afición! (A este reportero le consta que los vecinos le mandan recuerdos).
Queda también para la memoria el puro que se arreó Encarna (aixó ere un cabiró ¡vaya tranca!), la actitud servicial del grupo de los hombres que, por primera vez en la ya larga historia de la gaiata, se levantaron a recoger platos y a repartir postre y café (¡¡hay fotos!!), el cante del bingo por parte de Pili entre mistela y mistela (y encima se canta ella misma un bingo, ¡viva Marbella!) y, como no, el fin de fiesta musical por parte de Angel con aquel movimiento compulsivo de su pierna al ritmo de fox (o al menos eso decía él) y esa canción de "Chimo torero y su novia..." que no podremos olvidar jamás. ¿Quién narices y en qué planeta cantaba eso?. Lo preocupante es que Julián parecía conocerla, ¿estamos ante un nuevo y peligrosísimo virus informático-musical de procedencia desconocida y hortera?... Gracias maestro y felicidades por los 60 años que con ese buen humor tuyo cumplías. ¡Gotelé forever!

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